“Abba” es una palabra aramea que significa padre. Cuando se conjugan los dos términos “Abba” y “Padre”, el resultado es una sensación profunda y tierna, la cual es muy íntima. “Abba, Padre” expresa una dulzura intensificada. Los niños de todas las razas humanas se dirigen a sus padres de esta forma dulce: En Estados Unidos dicen: “Daddy”; en China dicen: “Baba”; y en las Filipinas dicen: “Papa”. No usamos una sílaba aislada como “Da”, “Ba” o “Pa”, pues no sería tan dulce usar una sola sílaba. Necesitamos decir: “Daddy”, “Baba” o “Papa”. Necesitamos clamar: “Abba, Padre”. Si hacemos esto, comprobaremos cuán dulce es.
¿Por qué clamamos: “Abba, Padre”? Porque tenemos un espíritu de filiación. Me sería difícil llamar “Papá” a un hombre que no sea mi padre. Sería más fácil llamarlo “Señor”, pero no podría llamarlo “Papá”. Y sería mucho más difícil dirigirme a él clamando: “Abba, Padre”. De hecho, sería imposible. Si mi querido padre aún viviera, me gustaría llamarlo “Papi”. Sería tan dulce llamarlo así porque él me engendró. Jóvenes, no hay necesidad de que duden si son hijos de Dios. Cuando ustedes claman: “Abba, Padre”, ¿no experimentan una sensación muy dulce e íntima en su interior? Esto comprueba que son hijos de Dios y que tienen un espíritu de filiación.
biblia@speedy.com.ar
Estamos rodeados de misterios. Aquí buscamos investigar y aclarar algunos de ellos.
Lo mejor!!!
Cargando...
Servicio de búsqueda personalizada
Búsqueda personalizada
Más obras Literarias de Daniel Galatro
Mostrando entradas con la etiqueta hijos de dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hijos de dios. Mostrar todas las entradas
Creacionismo: una nota periodística interesante
Hermanos y amigos,
en las Sagradas Escrituras compuesta por 66 libros, 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento, cada vez que aparece la frase “hijo o hijos de Dios”, exceptuando al (Señor Jesucristo) se le da un sentido de adopción a sus criaturas. Ahora, después que se manifiesta el Señor Jesucristo en un cuerpo de carne y hueso que la Biblia habla de él como el Hijo Unico o Unigénito (legítimo) de Dios, dando a entender la adopción a los demás hijos, según la cita siguiente: "Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo único, para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna", Juan 3:16, esta cita bíblica revela que Dios sólo tiene un Hijo legítimo.
Por otro lado, Dios es el Creador de todo ser humano, ya que él formó la primera pareja sin parientes, sin una madre y de la primera pareja descendemos todos como criaturas de Dios. Génesis 1:27.
Ahora bien, nosotros estamos hechos (hombres y mujeres) a imagen y semejanza de Dios, en lo que concierne al espíritu (con voluntad, memoria, autonomía, inteligencia, razón, etc.). Dios es Espíritu, no tiene carne, ni huesos, sólo nos parecemos a Dios en el orden espiritual. Génesis 1:26; Génesis 2:7.
Ver la nota completa en:
“Los hijos adoptivos de Dios, ¿cuáles son y por qué?
El Nuevo Diario (República Dominicana)
en las Sagradas Escrituras compuesta por 66 libros, 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento, cada vez que aparece la frase “hijo o hijos de Dios”, exceptuando al (Señor Jesucristo) se le da un sentido de adopción a sus criaturas. Ahora, después que se manifiesta el Señor Jesucristo en un cuerpo de carne y hueso que la Biblia habla de él como el Hijo Unico o Unigénito (legítimo) de Dios, dando a entender la adopción a los demás hijos, según la cita siguiente: "Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo único, para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna", Juan 3:16, esta cita bíblica revela que Dios sólo tiene un Hijo legítimo.
Por otro lado, Dios es el Creador de todo ser humano, ya que él formó la primera pareja sin parientes, sin una madre y de la primera pareja descendemos todos como criaturas de Dios. Génesis 1:27.
Ahora bien, nosotros estamos hechos (hombres y mujeres) a imagen y semejanza de Dios, en lo que concierne al espíritu (con voluntad, memoria, autonomía, inteligencia, razón, etc.). Dios es Espíritu, no tiene carne, ni huesos, sólo nos parecemos a Dios en el orden espiritual. Génesis 1:26; Génesis 2:7.
Ver la nota completa en:
“Los hijos adoptivos de Dios, ¿cuáles son y por qué?
El Nuevo Diario (República Dominicana)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

