Lo mejor!!!

Cargando...

Servicio de búsqueda personalizada

Búsqueda personalizada

Más obras Literarias de Daniel Galatro

Otro Génesis posible: ¿Darwin plagiario?



No había pasado una semana desde mi visita al Museo cuando recibí el primer correo electrónico de mi nuevo amigo en México. Me enviaba sus saludos, había llegado bien, se había puesto a leer mucho acerca de Darwin y sus investigaciones, y había encontrado al profesor que sabía realmente sobre el tema. Me adjuntaba un resumen de su conversación con él.

“Le dije al Profesor Jiménez de Hoyos, quien ya está retirado pero fue un notable Rector de la Facultad durante muchos años, que querías saber algo sobre Darwin y su teoría, pero algo que pocos supiesen. Se sonrió y me dijo que a él también le gustaría saber algo así, pero que iba a hacer lo posible por satisfacerte.

Te cuento que la charla fue apasionante. El viejo conoce a Darwin como si hubiese sido un familiar de él. Me confirmó que era un hombre algo complicado, tan histérico como yo suponía, y que sus problemas del corazón eran consecuencia de su carácter algo alterado. Pero que eso, en realidad, se había ido corrigiendo con los años, más cuando se dedicó a estudiarse y publicar notas acerca del desarrollo de su propia mente y de su propia personalidad. Que luego de ser cosas muy variadas había ido convirtiéndose en un verdadero naturalista.

Me dijo que ibas a poder encontrar sus trabajos por todas partes, tanto escritos por científicos que los compartían plenamente como por fundamentalistas religiosos que los negaban de plano. Así los llamó, “fundamentalistas religiosos”, con lo que podrás darte cuenta de qué es lo que Jiménez piensa sobre el tema.

Sugirió que debías buscar información acerca de Alfred Russell Wallace. Este científico envió a Darwin un manuscrito con casi lo mismo que el libro que Carlos estaba por publicar. Eso produjo en él temor de darlo a conocer. Todos seguramente dirían que se había copiado de Wallace, que lo había plagiado o, al menos, que Darwin no era el primero en proponer esta teoría. Pero lo convencieron de que lo publicara al menos como un resumen.


Jiménez me contó muchas otras cosas sobre los trabajos de Darwin, pero creo que lo que a vos te puede interesar es que publicó su libro sobre el origen de las especies el 24 de noviembre de 1859, se imprimieron 1.250 ejemplares y se vendieron todos ese mismo día. Un verdadero éxito editorial.

***

Muchos caminos y muy diversos se fueron abriendo poco para complicar la investigación. Si fueron seres extraterrestres los que me impulsaron a comenzarla, esos mismos seres extraterrestres iban agregando piedras a mi camino, quizá para hacerme merecer esa distinción no solicitada.

La ciencia y las creencias se entrecruzan continuamente cuando se intenta analizar un tema básico conceptual. ¿Estaremos los humanos capacitados para investigar asuntos propios de la historia, el presente y el futuro de esta especie a la que pertenecemos?

Pues de eso trata la novela y el rompecabezas armado o al menos insinuado puede ayudarte a encontrar respuestas. Puedes tener tu copia completa muy fácilmente. Consúltame utilizando el formulario que encontrarás en este blog o enviándome un email a mi correo personal.

Desde ya, muy agradecido por tu interés.

Prof. Daniel Aníbal Galatro

Otro Génesis posible: recibo otro mensaje desde el espacio exterior


El horario estaba bien. Yo no. El cuarto mensaje. ¿Qué diría?

- Era la chica esa de los OVNIs, ¿no? ¿Ahora qué quiere? – preguntó Olga.

Se había despertado con el llamado telefónico y, ¡milagro!, había sido impulsada a levantarse por la curiosidad de saber quién podría ser a las dos de la mañana.

- Sí. Ella no quiere nada. Tus amigos, los zetarreticulianos, quieren algo. – le informé. - Debe ser algo importante porque se expusieron a que los vieran.

- ¿Y los vieron? – se asombró ella.

- No a ellos pero sí a su nave y al mensaje que dejaron. – le confirmé.

- ¿Un mensaje para la Humanidad? – siguió inquiriendo mi esposa, entredormida pero comprendiendo perfectamente nuestra conversación.

- No para la Humanidad. Para mí solito, con nombre y apellido. Y lo dejaron en la casa de Marta, la chica esa. – puntualicé. – Mañana…, mejor dicho dentro de unas horas, me lo traerá. A las 8. Ahora volvete a la cama.

- ¡Ni loca! Ya estoy bien despierta y no me voy a poder dormir otra vez después de lo que me contaste. – dijo mientras iba rumbo a la cocina para preparar algo.

Yo tampoco lograría dormirme después de eso. Nos quedamos conversando entre mate y mate hasta que amaneció. Aproveché para ponerla al tanto de muchas cosas que había aprendido años atrás sobre este tipo de fenómenos. Le dí detalles que nunca le había dado sobre lo que había leído y comprobado personalmente. Quería que se tranquilizara totalmente, que no tuviera ningún temor ni con los extraterrestes ni con sus manifestaciones algo espectaculares. Después de tantos años de andar tras sus huellas allá por los años 70 y 80 nada me había sucedido.


En realidad la estaba preparando porque en cualquier momento un zetarreticuliano o cualquier ser extraño de otra tipología podía estar tocando el timbre de nuestra puerta. Y quizá compartiendo unos mates con nosotros. Nunca se sabe.

***

La cuestión parece aclararse. O quizá cada vez está más oscura. Lo que comenzó siendo una especie de juego va involucrando al autor en forma peligrosa. No debería importarme demasiado si no fuese que el autor soy yo.

Puedes encontrar respuestas a todas estas preguntas leyendo "Otro Génesis posible" completa mañana mismo. ¿Cómo recibir la novela en tu propia PC o en tu propio celular? Envía el formulario que encuentras en este blog y te diré los sencillos pasos a seguir.

Espero tu email. Es tiempo de que nos conozcamos mejor.

Prof. Daniel Aníbal Galatro

Otro Génesis posible: OVNIs en casa


- ¿De qué se trata? –pregunté realmente interesado. Realmente no podía imaginar el motivo de su consulta. La joven no aparentaba ser estudiante, ni alguien que quisiera entrevistarme para algún periódico o programa de radio, como otras veces había sucedido.

- Pilar me dijo que usted investiga los OVNIs. ¿Es verdad? –Me miraba con mezcla de curiosidad y esperanza.

- Investigaba. Hace muchos años. – expresé lentamente. Yo le había contado a Pilar sobre mis aventuras más de una vez. – Pero no soy realmente un experto – le aclaré. – Solamente un aficionado.

- En mi casa pasan algunas cosas extrañas. – comenzó a explicarme. – Se mueven libros, platos, cuadros, sin que nadie los toque. – Su voz se hizo más misteriosa pero hablaba con toda simpleza y convicción. – A veces se corta la luz durante un par de minutos para luego volver a encenderse sola. Y durante el tiempo en que la luz está apagada se oyen unos jadeos y ruidos que no se sabe de dónde provienen. Estamos todos muy asustados.

- ¿Por qué creés que eso tiene que ver con los OVNIs? – inquirí mirándola directamente a los ojos para detectar alguna posibilidad de mentira o alteración mental.

- Mi vecina dijo haber visto algo sobre mi casa una de las veces en que esas cosas raras pasaron. Una esfera que reflejaba las luces de la calle. – me indicó con rostro dubitativo.

Este último dato no era para ella tan seguro como los anteriores.


¡OVNIs y fenómenos extraños! Tema para León. Me hubiesen interesado más en otra oportunidad. Con el asunto en el que estaba en esos momentos no tenía espacio vital para contener ninguna otra historia, ni real ni ficticia.


***

Porque esta investigación, con un toque de ficción pero mucho de realidad, reúne múltiples temas que buscan responder a otras tantas dudas que seguramente te has planteado, creo realmente que disfrutarás de esta "Otro Génesis posible" que ya cumple diez años de recorrer el mundo a través de internet.

Y es un buen momento para que tengas tu propia copia y en tu propia computadora o celular para que puedas bucear en asuntos que bullen en tu cerebro.

Usa el formulario que encontrarás en la columna derecha, envíame un mensaje y te diré cuán fácilmente podrás tenerla.

Te espero

Prof. Daniel Aníbal Galatro


Otro Génesis posible: Darwin se desvanece en la calle


Seguí leyendo los papeles impresos por Federico. Era más de lo mismo. Mucho más. Extremadamente más. Planteaba postulados tales como “la especialización es siempre la pérdida permanente de parte de la información genética”, “toda adaptación es una pérdida de propiedades y no se transmite hereditariamente”, “como la pérdida de propiedades no puede ser demasiado prolongada porque se perderían los caracteres esenciales de la especie, entonces todo proceso de adaptación debe tener un límite”.

Todo esto parecía posible para Darwin y para sus críticos. En cambio, el hombre descendiendo del mono resultaba solamente una exageración darwiniana. Si el hombre no desciende del mono, entonces pudo haber sido creado, implantado en la Tierra por alguien exterior. Ese alguien pudo ser, como la Biblia asegura, Dios, el que no solamente creó al hombre sino a todos los minerales, vegetales y animales que estuvieron, están y estarán.

¿Puede seguir todavía ese proceso creativo? Otra vez según la Biblia, no. Porque estamos en el séptimo día o séptima etapa: Dios descansa. Solamente dejó funcionando las mutaciones genéticas para que el sistema se automantenga corrigiéndose permanentemente.

Si dejásemos fuera los zetarreticulianos todo estaría redondeándose bien. Darwin solamente habría exagerado sus conclusiones, la ciencia no se opondría a la Biblia, ambas se explicarían mutuamente y todos felices. Pero los zetarreticulianos estaban ahí, quizá para provocar lo que ocurrió inmediatamente.

Una de las hojas que había dejado Federico sobre mi mesa estaba escrita con otra tipografía, algo más pequeña. Describía los últimos meses de la vida de Darwin y los homenajes que recibió luego de su muerte. De esas pocas líneas me interesó solamente la que decía: “En diciembre de 1881 viajó a Londres a visitar a una de sus hijas y sufrió un desvanecimiento en la calle.” Sin saber bien por qué, copié eso en mi agenda. Ni siquiera analicé si podía o no ser relevante. Era un dato diferente, un detalle.


Ese simple detalle me haría viajar miles de kilómetros en un tiempo nada lejano del momento de anotarlo. Todo lo contrario.

***

¿Cómo conseguir el ebook completo de "Otro Génesis posible"? Es muy sencillo. Puedes utilizar el formulario que se encuentra en la columna derecha del blog. Te lo responderé indicándote los pocos pasos a seguir. Te espero.

Prof. Daniel Aníbal Galatro
danielgalatro@gmail.com


¿Recalculando? No. Rediseñando.



Estimados amigos y amigas:

Nuestra diseñadora-estrella nos comunicó que ha comenzado a modernizar este blog de modo de facilitar su búsqueda, carga y utilización desde los nuevos dispositivos móviles que aparecen en el mercado.

Por eso notarán algunos cambios y nos interesaría saber cómo los ven y cómo los aprovechan cada uno de ustedes.

Pueden usar para hacernos saber estas cuestiones el formulario de contacto que la citada diseñadora incluyó en las modificaciones.

Les aclaro que está trabajando en un mar de lágrimas pues tuvo que hacer cambios profundos en sus hermosas aunque antiguas creaciones que venían desde comienzos de este milenio.

Desde ya, muchas gracias.

Daniel Aníbal Galatro
Otro Génesis posible
danielgalatro@gmail.com
Enero 19 de 2016

PD: Nuestra jefa de arte amenaza con continuar luego con otros de los muchos blogs que dirigimos. ¿Le permitimos hacerlo? Y si no debemos permitírselo, ¿cómo podemos impedírselo?


Nueva forma de contacto con el autor


Para contactar rápidamente conmigo, el autor de "Otro Génesis posible", ahora puedes usar directamente el formulario que encontrarás en el blog.
Así podrás consultarme, por ejemplo, cómo hacer para conseguir tu copia personal de la obra.

Espero tu correo cuando gustes enviarlo.

Un saludo afectuoso
Daniel Aníbal Galatro


Otro Génesis posible: buscando datos en el Museo



Transitando uno de los enormes pasillos dirigí mi vista a la sala de los fósiles. Sonreí como en oportunidades anteriores imaginando qué ocurriría si yo fuese un perro y me encontrase ante tantos huesos.

Junto al dinosaurio más grande, el que ocupa el centro de la sala y cuyo nombre jamás recuerdo sin leer el cartelito que tiene a su lado, un hombre joven, de pelo negro y lentes de marco también negro, vistiendo un blanco guardapolvo, observaba ese rompecabezas de hueso mientras tomaba notas en un cuaderno.

¿Y si le preguntaba a él sobre Darwin? Tenía “cara de saber mucho”, o seguramente me lo pareció, ya que ese tipo de rostro no existe realmente. Conozco varias personas con cara de poco lúcidos que son realmente unos genios, y otros con cara de genios que…

Me acerqué a él.

- Perdón. Buenas tardes. – le dije, agregando luego mi nombre a modo de presentación formal.

- Excúseme. No soy de aquí. Si desea saber algo acerca de esto, le aconsejo que busque a alguien del Museo. – respondió con seriedad al tiempo que me echaba un rápido vistazo.

- No. No es sobre un tema específicamente del Museo. ¿A qué te dedicás?– le pregunté, tuteándolo sin sentimiento de culpa en razón de nuestra marcada diferencia de edades.

- Paleontología. Me llamo Gallardo, Raúl Gallardo. Soy argentino, de San Isidro, pero desde hace unos años vivo en México con mi familia. – me relató, ya resignado a hacer una pausa en su trabajo. – Allí hice la carrera.

- ¿En la Universidad Autónoma? – aventuré para demostrarle algún conocimiento sobre ese país.

- Sí. En el Distrito Federal. – me confirmó, sonriendo. - ¿Y qué es lo que querés saber? Si puedo ayudarte… - ofreció, compartiendo mi tratamiento informal.

- Darwin y su teoría de la evolución – le precisé. – Tengo algunas dudas…  En realidad sé muy poco acerca de eso.

- Mi sensación actual es que nadie sabe mucho. A mí me interesó porque, en su momento, fue una posición revolucionaria y muy discutida. – aclaró – Aunque durante casi todo el siglo veinte fue lo que se enseñó como la mejor explicación del origen de las especies.

***


¿Y por qué no? A cualquiera que no fuese yo se le hubiese ocurrido comenzar por la ciencia y no por la religión. Ya había pasado por los asuntos basados en la fe pero la racionalidad indicaba otro camino considerado más sólido por los que en el siglo XX se estimaban más sólidos y confiables.
¿Sirvió este cambio de rumbo?

La respuesta está en la novela. Algo que puedes conseguir fácilmente. Consúltame a mi correo danielgalatro@gmail.com y te diré cómo. Te espero.

Prof. Daniel Aníbal Galatro

Lo nuevo en Mercado Libre

GRACOP Artes Gráficas

GRACOP Artes Gráficas
Tus socios creativos

¿Cómo puedes vender y cobrar por Internet?

Dineromail, para enviar y recibir dinero via e-mail