Lo mejor!!!

Cargando...

Servicio de búsqueda personalizada

Búsqueda personalizada

Más obras Literarias de Daniel Galatro

La llegada del hombre a la Luna


EL ESCRITOR ESTADOUNIDENSE TOM WOLFE
y un fragmento de su particular visión sobre el tema.

Fue un pequeño paso para Neil Armstrong, un salto gigantesco para la humanidad y un rodillazo en la ingle para la NASA.
El programa espacial estadounidense, el esfuerzo más grande — ¿puedo agregar "digno de un dios"? – en la historia del mundo, murió a las 22:56, hora de Nueva York, el 20 de julio de 1969, cuando el pie del Comandante Armstrong, de la Apolo 11, tocó la superficie lunar.
Como más de un joven de la época sentí fascinación por los astronautas.
Si alguien me hubiera dicho en julio de 1969 que el ruido del pasito de Neil Armstrong sumado al paso enorme de la humanidad eran solo el ruido de los sepultureros arrastrando los pies junto a la tumba, habría desviado los ojos y sacudido la cabeza.

La Evolución y la Lógica - por Jorge Marcelo Ferro


EL CASO DE LA EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES:

Los científicos de la “ciencia oficial” afirman que, en general, se produjo la evolución natural entre especies; y en particular, que hombre y mono descienden de un ancestro común. Y para probar tales hipótesis, han presentado (entre otras evidencias), la comprobación que los seres humanos compartimos cerca del noventa y nueve por ciento de nuestros genes con el chimpancé, y que se han encontrado fósiles de “homínidos” de hasta casi siete millones de años de antigüedad.

Respecto a la evolución del mono y el hombre a partir de un ancestro común, el único proceso de evolución natural imaginable, sería que hace mucho tiempo habrían existido comunidades de individuos que no eran “humanos” ni “monos”, y que algunas de las hembras que fueron fecundadas por machos de su especie, parieron bebes de “homos sapiens”, y otras; ó las mismas en otro momento, parieron bebes “monos”... Y después habría ocurrido, que esa especie de inexplicado origen, luego se extinguió por inexplicadas causas.

Como el caso se aparece descabellado, expongámoslo al razonamiento lógico.

Razonamiento:
Sobre la evolución de las especies

I. El primer paso: Se formula la implicación lógica válida: {Si(If) [El hombre desciende de un ancestro común del hombre y el mono], entonces [El ancestro común del hombre y el mono, no desciende del hombre]}. Luego, verificado primero que ambas premisas de la implicación lógica NO son “equivalentes”, resulta en consecuencia que obtenemos como segunda implicación lógica válida la siguiente: {Si(If) [El hombre NO desciende de un ancestro común del hombre y el mono], entonces [El ancestro común del hombre y el mono, desciende ó no desciende del hombre]}.

II. El segundo paso: Como las premisas {Si(yes) [P]} y {No[Q]} de ambas implicaciones lógicas son “hipotéticas” (no observadas ni demostradas), no es aplicable ninguna de las inferencias de este paso, y en consecuencia se pasa al siguiente.

III. El tercer paso: Este paso consiste en comprobar las cuatro posibilidades prescriptas, que en cada caso conduce a su definición.
1. Caso de falsedad de la afirmación del consecuente: No es del caso, pues ninguna de las afirmaciones de las premisas consecuentes se demostró falsa.
2. Caso de falsedad de la negación del consecuente: No es del caso, pues ninguna de las negaciones de las premisas consecuentes se demostró falsa.
3. Caso del absurdo de la negación del consecuente: Es del caso, y puesto que la negación de la premisa consecuente de la segunda implicación: {No es verdad que [El ancestro común del hombre y el mono, desciende ó no desciende del hombre]}, es un absurdo, entonces la negación de la premisa antecedente de la segunda implicación: {No es verdad que [El hombre NO desciende de un ancestro común del hombre y el mono]}, resulta ser indefectiblemente falsa.
Luego se concluye que es indefectiblemente VERDAD que {[El hombre NO desciende de un ancestro común del hombre y el mono]}.
4. Caso final: Dado que la negación de la premisa consecuente de la primera implicación: {No es verdad que [El ancestro común del hombre y el mono no desciende del hombre]}, no resultó un absurdo, ni se demostró falsa por un razonamiento válido anterior, entonces la negación de la premisa antecedente de la primera implicación {NO es verdad que [El hombre desciende de un ancestro común del hombre y el mono]} resulta ser indefectiblemente VERDADERA, conclusión que es coincidente con la anterior y prueba; como ya lo hizo Aristóteles hace más de veintitrés siglos, que no es posible la evolución natural entre especies.

Jorge Marcelo Ferro
jmarceloferro@yahoo.com.ar

Algo acaba de golpear duro a Júpiter

Un colosal impacto en Júpiter deja una marca del tamaño de la tierra
Jul-21-2009
El primero en detectar el fenómeno fue un astrónomo aficionado australiano el 20 de Julio de 2009, Anthony Wesley, que se comunicó con el astrónomo de la NASA, Glenn Orton que mediante un estudio usando el telescopio infrarrojo ubicado en Mauna Kea, Hawaii, determinó que un objeto acababa de impactar sobre el gigante Júpiter.
Es la primera vez desde 1994 que se observa un impacto sobre la superficie del planeta, cuya atmósfera está saturada de gas, el impacto dejó una perturbación atmosférica del tamaño de la tierra.
En julio de 1994, el cometa Shoemaker-Levy 9 partido en 21 fragmentos se estrelló sobre Júpiter.
El astrónomo Glenn Orton dijo que no tiene "la menor idea" sobre la naturaleza del objeto que colisionó con Júpiter.

La noche de las dos lunas


Lo recuerdo muy bien. Fue en aquel raro 2007 en el que muchos tomamos conciencia del comienzo de una nueva glaciación, quizá la primera de la que el ser humano pudo ser testigo.
Otros, tal vez más numerosos que nosotros, atribuyeron el fenómeno a las acciones contaminantes no reguladas que el progreso había generado y lo vieron como una venganza de la naturaleza o un acto de justicia divina. El sentimiento de culpa judeocristiano había comenzado a florecer como en tantas otras épocas pasadas y todavía nadie podía siquiera suponer que crecería a la par del nivel de las aguas de los mares.
Sabía que el 27 de Agosto sería un momento más en mi vida en el que podría observar algo especial en el escenario maravilloso que me rodeaba. Esta vez no sería una nevada inesperada y extraña, consecuencia, casi absurda para los legos, del nuevo calentamiento global. Lo que esa noche ocurrió estaba perfectamente anticipado y calculado desde mucho tiempo atrás. Se sabía que ocurriría por esos días y no había duda de que volvería a suceder doscientos ochenta años después.
El vecino planeta Marte se acercaba inevitablemente a sólo poco más de treinta y cuatro millones de millas de distancia poco después de medianoche y se lo podría ver claramente, con el tamaño y la espectacularidad de una luna llena. Y serían entonces, aparentemente, dos de ellas quienes reinarían esa madrugada en el cielo.
Me hubiese gustado ir hasta el extremo de Punta Ballena para observar. Porque esos dos manantiales de luz emitiendo caudales blancos y rosados a un mismo tiempo, merecían un fondo como el de Casa Pueblo.
Pero debí conformarme con un lugar menos espectacular, frente al río, cerca de donde alguna vez estuviera la Punta de Lara. No era realmente un sufrimiento pues las dos lunas hacían que lo que entonces era una playa se viera extrañamente hermoso.
Me dio la impresión de que toda esa ribera tomaba este suceso astronómico como un espectáculo más de una sucesión preparada para su despedida, antes de que el río creciera inexorable y la devorara. Ya había ocurrido antes y sabía que cuando las aguas volvieran a bajar muchos años después podría lucir su belleza nuevamente.
Estaba allí sentado en la arena, solo en ese rinconcito del mundo, observando los reflejos irrepetibles que esos dos protagonistas producían en el agua amarronada, en la arena húmeda, en los antiguos sauces, en el techo y en los cristales de mi automóvil.
De pronto, una nueva luz mucho más pequeña se sumó a la escena. Al principio la supuse una estrella que una nube estuviese ocultando, pero pronto comprobé que se movía con rapidez y crecía en tamaño e intensidad a medida que se aproximaba.
Cuando ya tenía dimensiones suficientes como para desviar mi atención de una Luna y un Marte que continuaban brindando el espectáculo principal, su rumbo cambió bruscamente y tomó una trayectoria paralela a la costa. Un par de segundos más tarde pareció dejarse caer en las aguas del río para desaparecer allí.
Ya amanecía cuando regresé a la ciudad. Esa mañana todos hablaron de las dos lunas. Hasta atribuyeron el fenómeno a una confirmación más del próximo fin del mundo, o a una señal divina del castigo que se cernía inevitable sobre la raza humana, entre cientos de otras curiosas explicaciones.
Pareció que nadie más que yo había visto la tercera luz que se acercó a la costa y se sumergió en el río. Tampoco relaté lo sucedido a ninguna otra persona, hasta hoy. Quizá era tiempo de agradecer públicamente el obsequio especial de aquella noche.

Daniel Galatro
2012
http://olgaydaniel.blogspot.com

Naftalé y el origen de la vida


Investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias dicen que han descubierto en el espacio a unos 700 años luz de la Tierra la molécula llamada naftalé que combinada con agua, amoníaco y radiación ultraviolada produce muchos de los aminoácidos fundamentales para el desenvolvimiento de la vida.

Pregunta crucial que persigue incansablemente al hombre y a la que no se le sabe dar respuesta convincente con los estudios científicos:

¿Cómo se originó la vida?


Darwinismo y creacionismo ¿van de la mano?

El darwinismo no está esencialmente opuesto al cristianismo

Según el historiador John Hedley Brooke, el darwinismo no está esencialmente contrapuesto al cristianismo.
Puede ser entendido desde una ideología ateísta o teísta.
De hecho, ya muchos de los primeros comentadores de la Iglesia de Inglaterra advirtieron que el darwinismo contenía numerosos principios que abrían a una visión más rica de la teología natural.
Hoy la inmensa mayoría de los teólogos cristianos, pertenecientes a las más diversas confesiones, admiten el darwinismo.
El fundamentalismo en Norteamérica y la promoción actual de versiones radicales del intelligent design son una excepción.
El darwinismo y otros muchos resultados de la ciencia moderna no sólo son compatibles con el cristianismo, sino que han permitido formas más ricas de entender la teología cristiana.
No sólo en la teología inglesa del XIX, sino en la actualidad.

Por Juan Antonio Roldán
en Tendencias Científicas - España

Más sobre el alma, el animal y el hombre

"Aristóteles llamó animal a todo ser que tuviera ánimo, es decir, que se moviera. Y en el entendimiento de esa movilidad, el filósofo centraba la vida, esto que nos lleva a sentir y a ser. De igual manera, se lee en el inicio del Génesis: "y el espíritu de D’s flotaba sobre las aguas", es decir, las movía y como se movían estaban vivas. Y el hombre fue hecho, dicen las mismas crónicas, de un soplo de vida, de un movimiento (igual que el universo que, según la Kabalá, se hizo de una contracción de D’s)."

En "El cuerpo, el mundo y la historia"
Por José Guillermo Anjel R.
en Cañasanta - Toronto, Ontario, Canadá

Lo nuevo en Mercado Libre

GRACOP Artes Gráficas

GRACOP Artes Gráficas
Tus socios creativos

¿Cómo puedes vender y cobrar por Internet?

Dineromail, para enviar y recibir dinero via e-mail